“Fue muy heavy”: Pamela Díaz desclasificó curiosa anécdota con hinchas durante el partido de Brasil y Japón
“De repente me dijo ‘¿te puedo tomar la mano?’ y nos la tomamos, los cuatro, y me dijo: ‘Repite conmigo’, me hizo un rezo, después el Padre Nuestro y otra cosa más”, confesó Pamela.
Este lunes, Pamela Díaz reveló una curiosa anécdota que vivió durante el partido entre Brasil y Japón en el Mundial 2026.
La comunicadora había ido a almorzar con su manager a un reconocido mall capitalino ubicado en Providencia, pero tuvo dificultades para encontrar un lugar donde comer debido a la alta presencia de ciudadanos brasileros que querían ver el partido.
La curiosa anécdota de Pamela Díaz
En el podcast Mañana Te Cuento, Pamela relató: “Pero terminé en una situación muy linda ese día”.
En esa misma línea, confesó: “Es que estaba lleno, y era mucho grito; pero todo bien, y de repente me llamaron de una mesa cuatro señores ya de edad, gente de 90 o 70 y tantos años, chilenos y dos peruanos”.
“Me dijeron si me podía sentar en su mesa para hablar de un tema”, comentó Pamela, quien dejó en claro que en ningún momento sintió que hubiese una mala intención detrás: “Todo lo contrario, lo vi y me dio tranquilidad”.
La comunicadora aclaró que estas personas no la conocían, pero la calma que sintió le llevó a comentarle la situación a su manager: “Me pasa algo con esa mesa que me están mirando hace rato e invitando a ir”.
Esta tranquilidad también la habrían sentido las personas que estaban en la mesa, por lo que ambas partes lo tomaron como una “conexión” que no se podía explicar.
“Y me fui a sentar, estuve 25 minutos con ellos, hablando (…) Se tenían que ir muy rápido al aeropuerto y por eso me dijeron si había sentido lo mismo (…) Fue muy raro”, confesó Pamela.
En el momento en que Díaz se sentó al lado de uno de ellos, explicó: “Desde la nuca hasta la guata, sentí todo hirviendo; pero no era malo, era agradable”.
“De repente me dijo ‘¿te puedo tomar la mano?’ y nos la tomamos, los cuatro, y me dijo: ‘Repite conmigo’, me hizo un rezo, después el Padre Nuestro y otra cosa más”, confesó Pamela.
En tanto, su manager quedó en la otra mesa, dado que solo habían invitado a Díaz y finalmente concluyó: “Quedé super libre y estuve como cuatro minutos en silencio con ellos; fue muy heavy”.