"He sido controlado por mis padres la mayor parte de mi vida", escribió Brooklyn Peltz Beckham en un extensó comunicado, donde negó cualquier tipo de reconciliación con su familia.
Brooklyn Peltz Beckham reconoció una ruptura familiar largamente rumoreada y acusó a sus padres, David y Victoria Beckham, de querer sabotear su matrimonio con la modelo y actriz estadounidense Nicola Peltz.
“Durante toda mi vida, mis padres han controlado las narrativas en la prensa sobre nuestra familia”, escribió en Instagram, añadiendo que sus padres han estado “intentando sin cesar arruinar” su relación con su esposa, desde antes de su boda en 2022.
“Estoy defendiéndome por primera vez en mi vida”, añadió en un extenso comunicado publicado en seis historias en la plataforma, donde mencionó una serie de episodios que lo llevaron a difundir el escrito contra el exfutbolista y la ex Spice Girl.
“Mi madre canceló la confección del vestido de Nicola en el último momento, a pesar de lo emocionada que estaba ella por llevar su diseño, obligándola a buscar urgentemente un nuevo vestido”, escribió.
Peltz Beckham también dijo que su madre “llegó al extremo de llamarme ‘malvado’ porque Nicola y yo decidimos incluir a mi niñera Sandra y a la Naunni de Nicola en nuestra mesa, ya que ambas no tenían a sus esposos”.
En otro apartado, recordó que Victoria "se apropió" de su primer baile con su esposa, cuando lo llamaron al escenario para realizar el momento programado.
“En cambio, mi madre estaba esperando para bailar conmigo”, escribió Peltz Beckham. “Mi esposa ha sido constantemente irrespetada por mi familia, sin importar cuánto hayamos intentado unirnos como uno solo”.
Pese a los incidentes, Brooklyn contó que él y su esposa viajaron a Londres para el cumpleaños de su padre, presuntamente, a la fiesta de 50 años de David Beckham el año pasado.
Peltz Beckham dijo que ambos “fueron rechazados durante una semana mientras esperaban en su habitación de hotel tratando de planear tiempo de calidad con él”.
En eso, aseguró que su padre "rechazó" todos sus intentos "a menos que fuera en su gran fiesta de cumpleaños con 100 invitados y cámaras en cada esquina".
“Cuando finalmente accedió a verme, fue bajo la condición de que Nicola no fuera invitada”, escribió. “Más tarde, cuando mi familia viajó a Los Ángeles, se negaron a verme por completo”.
“La narrativa de que mi esposa me controla es completamente al revés. He sido controlado por mis padres la mayor parte de mi vida. Crecí con una ansiedad abrumadora. Por primera vez en mi vida, desde que me alejé de mi familia, esa ansiedad ha desaparecido”.