Tras confirmar su romance con la pareja artística del actor Francisco Reyes en Fiebre de Baile, el exparticipante del programa entregó nuevos detalles de cómo se acercó a la bailarina al interior del canal.
En medio de la gran final de la primera temporada de Fiebre de Baile, Claudio Valdivia sorprendió al aparecer en el Movistar Arena junto a su flamante nueva enamorada, la bailarina del programa Pía Weidmann.
"Estamos en un proceso de conocernos y está súper lindo", confesó hace unos días al confirmar su romance con la pareja artística del actor Francisco Reyes Cristi en la competencia del exitoso programa de baile de Chilevisión.
Si bien todo comenzó como un rumor, al exparticipante no le quedó otra que admitir que estaba saliendo con la intérprete luego de conocerse en los pasillos del canal.
En esa línea, Valdivia contó detalles de cómo conquistó a Weidmann y, en conversación con LUN, relató que todo comenzó con una coreografía, en concreto, con un baile de la canción La chica de humo de Emmanuel.
"Cada vez que me la cruzaba en el canal, yo les decía: 'Oh, la chica de humo'. La verdad, era la forma de poder llamar su atención o decirle algo", desclasificó en el medio.
Sin embargo, recordó cuál fue el punto de quiebre entre lo que, en ese entonces, era una relación estrictamente profesional: "Ella estaba en el casino con su coach, y yo me siento entre las dos y ahí empecé a conversar con la Pía".
Continuó: "Ella había tenido un problema con su auto, y yo estaba haciéndome el lindo, tratando de buscar la solución. Y ahí empezamos a conversar un poco más de la vida, de cómo somos fuera del canal. Yo creo que ahí fue el inicio de mi conquista hacia la Pía".
"Fui a sus redes sociales, empezar a darle me gusta a sus fotos, a verle sus historias, comentar. Había actividades de baile, de show, y yo le preguntaba si acaso ella iba. Nunca coincidimos, pero igual yo sentía que ella quería, pero por temas laborales no podía", complementó.
¿Qué dijo Pía? "Desde el primer momento me pareció muy guapo, pero más allá de eso, no hablábamos mucho. Todo cambió un día cuando coincidimos en el casino del canal y compartimos una mesa. Empezamos a conversar y hubo harto feeling".
"Estamos en un proceso muy bonito", reflexionó. "Vamos despacio, disfrutando de cada momento. Ambos tenemos un espíritu aventurero, así que eso hace que todo fluya. Nos reímos mucho juntos y lo pasamos bien", cerró.