El gobierno de Estados Unidos expresó su preocupación a través de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental: "Que esto sirva de advertencia para la región y el mundo: el dinero barato chino cuesta soberanía".
Controversia en Perú ha generado la sentencia de un juzgado constitucional que resolvió limitar de manera expresa la facultad fiscalizadora de Ositrán, un órgano estatal, sobre el nuevo Terminal Portuario Multipropósito de Chancay.
Este fue construido por Cosco Shipping Ports y recibió US$1.300 millones de inversión china en su primera fase. Luego, China invirtió miles de millones más, ya que Pekín y Lima trabajan para posicionarlo como un importante centro de transporte marítimo entre Asia y Sudamérica.
La administración, en tanto, está a cargo de un consorcio conformado por dos empresas: la misma Cosco Shipping Ports Limited, que posee el 60% de las acciones y con el Estado chino como su principal accionista, y la peruana Volcan Compañía Minera, con el 40% restante.
Volviendo al fallo, este ordenó que el regulador se abstenga de regular, supervisar, fiscalizar o sancionar las operaciones del puerto, bajo el argumento de que el hecho de que sea de "uso público" no lo lo convierte en infrasetructura concesionada.
En esa línea, dicho juzgado recalcó que el puerto fue habilitado por la Autoridad Portuaria Nacional, financiado íntegramente con capital privado y sin contrato de concesión, por lo que su régimen jurídico es distinto al de la infraestructura pública tradicional.
“Es un hecho sin precedentes”, dijo sobre la demanda la presidenta de Ositrán, Verónica Zambrano. "Nunca un supervisado había solicitado una acción de amparo para que no se le aplique la ley", declaró por aquel entonces.
Tras la sentencia en primera instancia, por lo que aún Ositrán podría apelar la decisión, el gobierno de Estados Unidos expresó su preocupación a través de un mensaje publicado en redes sociales por la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental.
“Apoyamos el derecho soberano de Perú a supervisar infraestructura crítica en su propio territorio. Que esto sirva de advertencia para la región y el mundo: el dinero barato chino cuesta soberanía”, señalaron en su cuenta de X.
Por su parte, el embajador estadounidense en Lima, Bernie Navarro, envió un breve mensaje en la misma red social que “todo tiene un precio y, a la larga, lo barato sale caro. No hay precio más alto que perder soberanía”.
Preocupado por últimos reportes de que Perú podría quedar sin el poder para supervisar Chancay, uno de sus puertos más grandes, que está bajo la jurisdicción de propietarios depredadores chinos. Apoyamos el derecho soberano del Perú a supervisar la infraestructura crítica en su… https://t.co/7CFW3hkgPe
— USA en Español (@USAenEspanol) February 11, 2026