De acuerdo a los detalles de la investigación, Javier Troncoso amenazó a un vecino con un cuchillo en la casa de su madre y, cuando esta quiso intervenir, el hombre procedió a golpearla para luego estrangularla.
Durante la audiencia de formalización de los detenidos por el crimen de Julia Chuñil, la Fiscalía expuso los antecedentes del conflicto que se originó con uno de sus hijos antes de su muerte.
Según un relato de un taxista que trasladó a Javier Troncoso Chuñil desde un bar hasta su casa en el sector de Duchato el día de crimen, este se encontraba en un evidente estado de ebriedad.
A eso de las 11 de la noche llegó a la vivienda donde estaba la dirigenta mapuche junto a sus hijos Pablo San Martín Chuñil y Jeannette Troncoso Chuñil, esta última también estaba acompañada de su exmarido y los hijos del matrimonio de 9 y 5 años.
Junto a ellos también estaba un adulto mayor de 90 años a quien llamaban Chico Peyo y que era un vecino que vivía en el sector, con quien se desató el primer conflicto.
Javier Troncoso agarró al hombre, lo amenazó y le exigió el dinero de su pensión, correspondiente a $210 mil. Cuando el adulto mayor se resistió, el sujeto sacó un cuchillo y lo presionó contra su cuello y le dijo “¿Y si te mato?”.
Según detalló la Fiscalía, al ver el actuar de su hijo Julia Chuñil decidió enfrentarlo y comenzó a forcejear con él hasta que le hizo una advertencia: “no te metas o te va a pasar lo mismo”.
La dirigenta mapuche aprovechó un descuido para lanzar el cuchillo al patio, mientras qu Troncoso habr+ia comenzado a darle golpes al adulto mayor y a su propia madre hasta que la llevó a un cuadro y, según el Ministerio Público, la habría estrangulado.