Tras la impresionante hazaña, Guinness World Records ratificó el logro al certificar el nuevo récord mundial de la "Carta coleccionable más cara de la historia jamás subastada". Descubre aquí cuánto costó a su nuevo dueño.
Un impresionante récord mundial fue roto esta semana con la venta en una subasta de la tarjeta coleccionable Pokémon Pikachu Illustrator, cuya propiedad era del reconocido youtuber Logan Paul.
Fabricada originalmente a finales de la década de los 90, la rara carta fue adquirida por primera vez por el creador de contenidos hace cinco años por $5,27 millones, es decir, poco más de 4,5 mil millones de pesos chilenos.
Apenas 39 ejemplares existen en el mundo y, por su impecable estado, solo la de Paul cuenta con grado 10, que es la máxima calificación otorgada por la agencia de autentificación PSA. Fue así como se convirtió en la carta más codiciada del planeta.
La subasta fue realizada por Goldin Auctions, estuvo activa durante 42 días y se definió tras una importante cantidad de ofertas. En total fueron 97, con un salto final que llevó el precio desde US$6,88 millones hasta el monto definitivo.
¿En cuánto fue vendida? El precio final fue la asombrosa cifra de 16.492.000 dólares, es decir, 14 mil 285 millones 700 mil 240 pesos chilenos. Si bien la puja ganadora fue de 13 millones de dólares, otros 3,49 millones fueron añadidos en concepto de gastos de subasta.
Tras el cierre de la venta, Guinness World Records ratificó el logro al certificar el nuevo récord mundial de la "Carta coleccionable más cara de la historia jamás subastada".

En primer lugar, señaló el medio IGN, la Pikachu Illustrator es una de las cartas Pokémon más raras que existen, y su calificación PSA 10 la convierte en "una carta verdaderamente única y técnicamente impecable".
Por otra parte, el propio influencer aumentó por sus propios medios el valor de la carta. Y es que sin contar los gastos de subasta, Paul probablemente obtuvo más de 7 millones de dólares de beneficio.
Paul montó la carta en un collar con incrustaciones de joyas valorado en 70.000 dólares que luego lució en su debut en la WWE. Al anunciar la subasta, prometió entregar en mano la carta a su nuevo dueño, a la que calificó como "la Mona Lisa de los objetos de colección".