Los incendios forestales en la Región del Biobío están provocando una caída abrupta en el flujo de visitantes en pleno verano y perjudicando la zona, movida principalmente por el turismo.
A semanas del comienzo de la emergencia por incendios forestales en la zona sur del país, ha comenzado a asomar entre los habitantes de la región del Biobío una nueva y compleja consecuencia: la radical baja de turistas.
El hecho ha sido calificado como otro "coletazo" derivado de los siniestros y ha golpeado principalmente a Tomé y Dichato, populares balnearios ubicados a alrededor de 20 kilómetros de zonas como Lirquén y Punta de Parra.
Según relatan algunos comerciantes y arrendatarios, los incendios han evitado que visitantes viajen hasta la zona, provocando un desplome en las ventas en una zona cuyo motor económico es el turismo.
"Muy malo, como ningún año. Cero gente, cuando empieza a oscurecer parece pueblo fantasma" o "ya sabemos que este verano está perdido", son algunas de las opiniones que se escuchan entre los locales.
Por esta razón, entre los residentes de Tompe y Dichato han solicitado a las autoridades, como los municipios o el Servicio Nacional de Turismo (Sernatur), una estrategia para atraer viajeros.