Tras la resolución de arresto domiciliario para dos de los hijos de Chuñil, la Fiscalía reveló dos evidencias claves para el curso de la investigación.
Este lunes, la Corte de Apelaciones de Valdivia decretó arresto domiciliario total para Pablo y Jeannette, dos de los hijos de Julia Chuñil, quienes están siendo investigados por la muerte de su madre. El tercer hijo, Javier, sigue en prisión preventiva.
En este contexto, Karina Riquelme, abogada de los hermanos declaró que "esperamos que todas las diligencias den cuenta de lo que realmente pasó, porque no hay nada que esconder".
Por su parte, la fiscal regional de Los Ríos, Tatiana Esquivel, instó precisar el lugar en el que cumplirán la medida cautelar para su correcta fiscalización.
Además, señaló que "su libertad constituye un peligro para la seguridad de la sociedad y el éxito de las diligencias". Junto a esto, reveló nuevos hallazgos en el caso.
Tras la decisión de la Corte, Esquivel comentó a la prensa que encontraron manchas de sangre humana en una pared de la bodega de la casa de Julia Chuñil, con un patrón de proyección, según los peritajes. Y en dos herramientas: un machete y una hacha quebrada.
Las muestras, que fueron presentadas ante los ministros, serán analizadas en la Unidad Genética Forense para determinar un perfil genético.
La fiscal también mencionó una evidencia extraída del almacenamiento del celular de una nieta de Julia Chuñil. Esta prueba sería un audio que envió a un grupo de WhatsApp familiar, en el que hacía referencia a que algo le habría ocurrido a Julia Chuñil a manos de Jeannette Troncoso Chuñil.
Riquelme, la abogada de los hermanos insistió en que "las pruebas no son convincentes" y que "todos los hijos son inocentes", incluído Javier Troncoso Chuñil.