¿Dónde está Camila Olortegui? Las dos hipótesis que se barajan tras la desaparición de la vendedora de cartas Pokémon
La joven habría sido víctima de un engaño para poder robarle cartas Pokémon avaluadas en $6 millones de pesos. Uno de los detenidos aseguró que la joven está muerta, pero su cuerpo no ha sido encontrado.
La Policía de Investigaciones (PDI) baraja dos hipótesis respecto de la ubicación del cuerpo de Camila Olortegui, la joven de 20 años que desapareció el pasado 12 de marzo en Santiago Centro.
La mujer habría sido víctima de una venta ficticia para poder robarle sus cartas Pokémon avaluadas en $6 millones de pesos.
¿Cuáles son las hipótesis tras la desaparición de Camila?
En la investigación hay dos personas en prisión preventiva: Bastián Carvajal y Ruth Navarro, quienes fueron formalizados por robo con homicidio.
Bastián, quien conocía a Camila desde antes por eventos de la misma franquicia, habría citado a la joven en un departamento ubicado en la calle Monjitas, donde se iba a hacer un evento de cartas.
“Le pide que lleve sus mejores cartas porque las 60 personas tenían un poder adquisitivo mayor. Si bien no eran amigos, se conocían”, detalló la subprefecta Tatiana García Huidobro, jefa Brigada de Ubicación de Personas (Briup) Metropolitana de la PDI a La Tercera.
A Camila no se le vio salir del lugar y, aunque Bastián no confesó su autoría en el crimen, sí dijo que la joven estaba muerta y que su cuerpo había sido arrojado por un shaft de basura.
Carvajal dijo que su pareja estaba detrás del crimen, pero los equipos policiales revisaron todo el lugar, sin encontrar rastros de Olortegui, así como tampoco se escucharon gritos o disturbios el día en que ella desapareció.
Es por ello que se barajan dos hipótesis sobre el lugar en donde estaría el cuerpo de Camila:
- Que el cuerpo haya sido retirado del lugar en un carro de feria donde se trasladaban las cartas, el cual se habría visto más abultado de lo que debería.
- Que el cuerpo haya sido trasladado a una casa en la región de O’Higgins propiedad de la familia de uno de los detenidos.
“Las cartas no las hemos encontrado. El problema que tienen es que no tienen número de serie. Varias personas pueden tener la misma carta”, concluyó la subprefecta.