Los delincuentes llamaban desde la cárcel y se hacían pasar por ejecutivos bancarios. Luego el delito lo completaba otro antisocial que era un falso PDI.
Una banda integrada por 10 antisociales fue desbaratada tras una investigación de la Policía de Investigaciones y la Fiscalía Metropolitana Oriente.
Esta agrupación delictual se dedicaba al delito de estafas en la modalidad del cuento del tío, donde engañaban a sus víctimas al hacerse pasar por falsos ejecutivos bancarios en una primera etapa, para luego complementar el fraude con falsos PDI.
"Los que efectuaban las llamadas a las víctimas eran tres reclusos de la cárcel de La Serena, quienes señalaban ser ejecutivos de banco y advertían de posibles estafas", partió declarando el subprefecto David Castro, jefe de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos (Bridec) Metropolitana en conversación con Contigo En La Mañana.
El detective agregó que esta organización criminal "tenía información privilegiada, y llamaban a víctimas específicas que mantenían montos elevados en sus cuentas bancarias".
"Era una puesta en escena que duraba días. Incluso entregaban celulares a sus víctimas donde iban hablando y también indicaban el proceso de la investigación y cuando podrían recuperar sus bienes. Luego de unos días les decían que debían concurrir a un cuartel PDI ubicado a cinco horas de sus domicilios y ahí las víctimas se daban cuenta de la estafa", indicó Castro.
Tras allanar domicilios en Santiago, La Serena e Iquique, se detuvo a siete personas, donde cuatro son hombres y tres mujeres.
"En uno de los domicilios se encontraban 67 millones y en otros 35, lo que demuestra que las víctimas entregaban dinero en efectivo. Estos sujetos compraban con ese dinero propiedades y vehículos de alta gama", cerró el funcionario PDI.