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Quién era el “Niño Guerrero”, el buscado criminal y líder del Tren de Aragua

El criminal llevaba prófugo de la justicia desde el año 2023 tras escapar de la cárcel de Tocorón durante un operativo policial.

Este viernes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que el “Niño Guerrero”, líder de la organización criminal transnacional Tren de Aragua, fue ejecutado.

El hecho se dio a manos del Comando Sur, quienes realizaron un “ataque rápido y letal” contra el criminal que llevaba años siendo buscado internacionalmente.

Quién era el “Niño Guerrero”, el fallecido líder del Tren de Aragua

Héctor Rustherford Guerrero Flores, nacido el 2 de diciembre de 1983, al momento de ser ejecutado tenía 42 años.

De acuerdo con el sitio web InSight Crime, el “Niño Guerrero” contaba con delitos registrados desde el año 2000, cuando atacó a policías del estado de Aragua y comenzó a involucrarse en el micro tráfico de drogas, lo que lo llevaron a ser detenido en dos oportunidades, ambas dándose a la fuga.

Sin embargo, el asesinato a uno de estos policías lo puso en el radar de las autoridades. Pese a esto, alrededor del 2015 se pronunció líder de la organización criminal transnacional Tren de Aragua.

Respecto a uno de los episodios que marcaron la vida criminal de Héctor fue la sentencia a 17 años en la cárcel de Tocorón, luego de ser acusado en el 2018 por 12 delitos cometidos, entre ellos homicidio intencional, ocultamiento de arma de guerra, entre otros.

Declarándose culpable de lo que se le acusaba, vivió rodeados “de lujos y gustos exorbitantes”, según InSight Crime, quienes detallaron que Héctor contaba con una casa de “dos pisos dentro del penal, donde recibía a los visitantes que quisiera” y “tenía acceso a una piscina, campo de béisbol, discoteca y hasta un zoológico”.

No obstante, en el año 2023 logró escapar del centro penitenciario durante un operativo de las autoridades venezolanas, ya que el lugar había sido declarado como la base de operaciones del Tren de Aragua a Latinoamérica y Estados Unidos.

Desde entonces, el “Niño Guerrero” se encontraba prófugo de la justicia, mientras su cabeza costaba $5 millones de dólares para quien diera información sobre su paradero.