Los sujetos fueron acusados de homicidio calificado con alevosía y premeditación. La jueza consideró que la libertad de los imputados constituye un peligro para la seguridad de la sociedad.
Este martes, el Juzgado de Garantía de Talcahuano decretó prisión preventiva para los dos imputados de la fatal golpiza en la que murió un joven de 20 años, identificado como Cristóbal Miranda, en una fiesta de Año Nuevo.
De acuerdo a la jueza Andrea Rodríguez, la libertad de los imputados constituía un peligro para la seguridad de la sociedad y para el éxito de la indagación, por lo que ordenó la máxima cautelar.
La investigación liderada por Fiscalía apunta a que el crimen de Cristóbal Miranda corresponde a un homicidio calificado con alevosía y premeditación, toda vez que se descubrió que los atacantes "habían anunciado" sus intenciones de agredir a la víctima a través de Instagram.
En la audiencia, el Ministerio Público reconstruyó el minuto a minuto de la fatal golpiza y detalló cómo ocurrieron los hechos.
Según el ente persecutor, todo comenzó a eso de las 03:30 horas de la madrugada del 1 de enero de 2026, en medio de una fiesta de Año Nuevo celebrada en el Espacio Marina de Talcahuano.
Por esos minutos, los dos imputados, junto a una cantidad indeterminada de desconocidos, se acercaron a la víctima y procedieron a increparlo por un altercado previo.
Los agresores obligaron a la víctima a arrodillarse y "pedirles perdón", cosa a la que Miranda se negó. Dicha acción gatilló la reacción violenta de uno de los imputados, quien lo golpeó en la cara.
Tras eso, el resto de sujetos, incluidos los imputados, le propinaron golpes de puño y pie.
Pese a que Cristóbal Miranda fue socorrido por su hermano y amigos, y trasladado a un centro asistencial, falleció dos días después a causa de un traumatismo craneoencefálico.