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CPC e INACAP presentan plan para impulsar la inversión, productividad y empleo en la Región de Atacama

La propuesta, presentada en el marco de Expo FOREDE 2026, identifica 156 proyectos de inversión por más de US$40 mil millones y plantea oportunidades para impulsar la productividad, el empleo y el desarrollo económico de la Región de Atacama.

La Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) e INACAP presentaron una hoja de ruta que busca impulsar la inversión, la productividad y la generación de empleo formal en la Región de Atacama durante los próximos años.

El informe, denominado “Atacama: Motores productivos, inversión y talento para el desarrollo regional”, fue entregado al Presidente de la República en el marco de Expo FOREDE 2026, realizada en Copiapó.

El documento, elaborado con la participación de gremios y empresas locales, identifica una cartera de 156 proyectos que representan inversiones por US$40.887 millones, incluyendo iniciativas que todavía se encuentran en tramitación.

La propuesta apunta a aprovechar las capacidades productivas de Atacama, especialmente en minería y energías renovables, junto con fortalecer a los proveedores regionales y preparar trabajadores para las oportunidades de la próxima década.

Las proyecciones de inversión y empleo para Atacama

El estudio plantea tres escenarios de desarrollo, considerando tanto el avance de los proyectos de inversión como las posibilidades de mejorar la productividad regional.

El primero contempla 76 proyectos por US$17.417 millones, con cronogramas de construcción definidos o en etapas avanzadas de preparación. Estas iniciativas declaran 27.451 puestos temporales durante su construcción.

Una vez en operación, el modelo estima un impacto equivalente a 11.001 puestos en la economía regional y un aumento de 9,6% del Producto Interno Bruto (PIB) de Atacama.

Un segundo escenario incorpora otros 80 proyectos que se encuentran en tramitación, elevando la cartera a 156 iniciativas por US$40.887 millones. En este caso, los proyectos declaran 56.215 puestos temporales de construcción, mientras que el efecto económico modelado durante su operación equivale a 23.971 puestos y un 25,6% del PIB regional.

Estas cifras corresponden a estimaciones de largo plazo, sujetas a que las inversiones se concreten. Además, los puestos equivalentes calculados para la etapa de operación no representan necesariamente nuevos empleos netos.

El tercer escenario analiza el impacto de una mejora simultánea del 10% en la productividad de sectores priorizados. Bajo ese supuesto, el informe proyecta un aumento equivalente al 9,2% del PIB regional y al 5,4% del empleo, con alrededor de 7.800 puestos de trabajo adicionales respecto de las trayectorias anteriores.

Minería, energía y turismo: Los sectores con mayor potencial

La minería del cobre y del hierro, junto con las energías renovables, aparecen como los principales motores productivos identificados en el estudio.

En el ámbito minero, la propuesta considera ampliar el procesamiento local de minerales y fortalecer a las empresas proveedoras de servicios de mantenimiento, ingeniería y tecnología. En energía, plantea abordar las restricciones de transmisión y almacenamiento para aprovechar de mejor manera el potencial de generación limpia de la región.

También se identifican oportunidades en servicios industriales, minerales críticos, desalación, comercio y logística, además de la agroindustria de los valles de Copiapó y Huasco y el turismo científico, astronómico y de naturaleza.

La presidenta de la CPC, Susana Jiménez, destacó que el escenario internacional representa una oportunidad para fortalecer la actividad económica regional.

“La demanda mundial de minerales y energías limpias abre una oportunidad muy importante para Atacama. La región tiene experiencia y capacidades para aprovecharla. El desafío es que ese potencial se traduzca en proyectos que avancen, empresas locales que crezcan y más oportunidades de empleo formal para sus habitantes”, señaló.

El informe también advierte que el desarrollo de estas actividades requiere abordar desafíos relacionados con la disponibilidad de agua, la vivienda y los servicios sociales, factores relevantes para atraer y mantener trabajadores en la región.

Formación de trabajadores y próximos pasos de la iniciativa

Otro de los ejes de la propuesta es vincular la formación técnica y profesional con las necesidades de los sectores productivos, considerando los cambios tecnológicos y las nuevas competencias que requerirán las empresas.

En ese sentido, el rector de INACAP, Lucas Palacios, destacó la importancia de fortalecer el trabajo conjunto entre las instituciones educativas, el sector privado y las autoridades.

“Las instituciones educativas debemos trabajar estrechamente con las empresas, los gremios y las autoridades, identificando las competencias que demandarán las actividades productivas y generando oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida laboral”, afirmó.

Para avanzar en la implementación de las propuestas, el informe plantea utilizar el Consejo Productivo Regional de CPC-INACAP como espacio de coordinación y seguimiento entre actores públicos, privados y del ámbito formativo.

La hoja de ruta forma parte de Motores Productivos Regionales, iniciativa impulsada por ambas instituciones para identificar oportunidades de desarrollo económico en distintos territorios del país.

Tras su presentación en Atacama, el programa contempla la entrega de informes correspondientes a Aysén y Coquimbo. Durante 2027, la iniciativa buscará extenderse a todas las regiones de Chile, con propuestas orientadas a fortalecer la productividad, la inversión y el empleo formal.