En Argentina se vivió una violenta jornada luego de que la reforma laboral de Javier Milei fuera aprobada en el senado y quedara en manos de la cámara baja. Miles de personas se manifestaron en una plaza aledaña al congreso de Buenos Aires, y con piedras y bombas molotov los manifestantes se enfrentaron a la policía antidisturbios, que se defendió disparando proyectiles de goma. Las protestas concluyeron con funcionarios heridos y más de 35 personas fueron detenidas.