Una peor que la otra: Las teorías conspirativas en Argentina sobre su derrota ante España
Lejos de buscar argumentos futbolísticos, parte de la prensa insistió en que la caída en la final del Mundial tiene explicaciones que van más allá de la cancha.
La derrota de Argentina ante España en la final del Mundial no solamente provocó tristeza al otro lado de la cordillera, sino que dio paso a insólitas teorías conspirativas que explicarían su caída.
Pese a ser superados ampliamente por La Furia Roja, esta situación no alcanzó y generó una ola de supuestos complots que incluían las Malvinas, la FIFA, familiares y hasta el propio Lionel Messi.
Si bien hubo algunas autocríticas, desde diferentes lados empezaron a buscar razones que van más allá de la cancha, enumerando situaciones sin ningún tipo de pruebas.
Los supuestos complots que han imaginado en Argentina
Por ejemplo, en el programa Somos Lovest aseguraron tener información de que “apretaron” a familiares de jugadores y dirigentes de la AFA en la previa a la definición por el título.
“Argentina no podía ganar esa final”, señalaron con toda convicción, sin mencionar que La Furia Roja ganó con argumentos futbolísticos el trofeo.
A esto se suma el comentario de Eduardo Feinmann, conocido conductor trasandino que instaló el rumor de que “el FBI estaba en el estadio para detener a Chiqui Tapia y que iban a entrar en el vestuario”.
Por su parte, Pablo Carrozza, otro controvertido comunicador, apuntó a que el organismo que rige el fútbol mundial “necesitaba un campeón europeo” por el supuesto apoyo que necesita el presidente Gianni Infantino de la UEFA para las próximas elecciones.
La principal explicación que encontraron todos los conspiranoicos es la apagada arenga de Messi minutos antes de que comience el partido, donde mencionó: “Olvidémonos de todo. Solo jueguemos”.
Pese al deseo de algunos de buscar insólitos motivos de la derrota, el propio entrenador Lionel Scaloni dejó una contundente respuesta sobre si el plantel estaba unido. “No puedo creer lo que me está preguntando. Nos estamos yendo por otro lado, chicos”.