Una nueva investigación basada en la autopsia de Kurt Cobain, sostiene que su fallecimiento pudo haber sido un homicidio premeditado. Se trata de un informe forense financiado con recursos privados, en el que presumen que el líder de Nirvana fue confrontado por uno o más agresores que lo habrían obligado a tomar una sobredosis de heroína para incapacitarlo. Luego le habrían disparado en la cabeza, para colgarle el arma en sus brazos y dejar una nota de suicidio falsificada.