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Kel Calderón reveló cómo el regalo de un caballo volvió a unir a sus padres: “Me desbordó”

La abogada también valoró la unión de sus padres, quienes retomaron la comunicación especialmente para sorprenderla con este regalo.

Hace unos días Kel Calderón fue sorprendida por sus padres, Raquel Argandoña y Hernán Calderón, quienes se unieron para regalarle un caballo.

El corcel tiene cinco años, lleva por nombre Fargo y en los últimos meses se volvió muy especial para la abogada que practica equitación. Tanto así que sus papás la sorprendieron con el ejemplar, desatando llantos y emoción.

Si bien contó que tenía experiencia montando desde pequeña, hace unos meses comenzó a practicarlo como deporte y estuvo probando con varios ejemplares.

El problema para la abogada venía cuando tenía que despedirse, ya que se encariñaba. “Me quería morir cuando los debía dejar, los lloraba más que a cualquiera de mis ex“, contó en LUN.

Fue un momento que me desbordó, fue muy bonita la sorpresa. Es un día que recordaré hasta que me muera. Esa noche les volví a escribir a mis padres para darles las gracias y decirles lo feliz que me hicieron”, agregó sobre su emoción.

Raquel y Hernán unidos por Kel Calderón

Todo cambió a hace unos meses, cuando llegó Fargo a su vida y comenzó a verlo en competencias, hasta que tuvo la posibilidad de dar una vuelta en él.

En paralelo, sus padres comenzaron a planear la compra, instancia para la que tuvieron que retomar la comunicación tras más de 20 años separados.

“Mis papás ya se habían puesto de acuerdo y le estaban haciendo los exámenes médicos para su compra. Igual chistoso pensar ahora que estuvieron tanto en contacto por esto, eso también le da un sabor especial”, valoró Kel Calderón.

Al respecto, destacó “que si bien hemos tenido hartas diferencias, el amor que nos tenemos como familia es muy grande“.

Kel entrena junto a Fargo

Según detalló Kel Calderón, Fargo es un caballo de cinco años con pelaje tipo tordillo, que se va volviendo más blanco con el paso del tiempo.

Es demasiado cariño, es gigante y a la vez un niño. Tiene un temperamento exquisito, súper obediente, le gusta mucho saltar. Es muy talentoso, ya ha saltado 1,20 metros en competencias”, explicó.

Sobre los cuidados, el caballo se mantendrá en el club de equitación y ella le hará visitas continuas durante la semana para mantener el vínculo.

Planeo estar con Fargo como mínimo cuatro veces por semana. Por su edad, continúa en clases de entrenamiento, que hace por separado y otras juntos”, finalizó.