“Fue noticia nacional”: Diego Urrutia recordó crimen de su hermano que remeció a Temuco
El comediante habló por primera vez públicamente sobre la muerte de su hermano mayor, Mario Urrutia Barra, quien falleció a los 24 años producto de una brutal golpiza.
Diego Urrutia habló por primera vez públicamente sobre la muerte de su hermano mayor, Mario Urrutia Barra, quien falleció a los 24 años tras recibir una brutal golpiza en Temuco.
En el programa de YouTube En el ojo, conducido por José Miguel Viñuela y Rosario Bravo, el comediante recordó el impacto que tuvo la tragedia cuando él tenía apenas 15 años.
“Teníamos 10 años de diferencia y era una especie de papá”, relató Urrutia al describir el vínculo con su hermano. Luego, al recordar las circunstancias de su muerte, fue directo: “Fue un golpe, él murió porque le pegaron, golpe de puño y pies”.
Según contó, el hecho ocurrió un 1 de mayo, después de una fiesta. “Nos avisaron: ‘Oye, parece que a tu hermano lo asaltaron o algo así’. Eso se pensaba”, recordó.
La familia permaneció durante horas junto a Mario, quien se encontraba con muerte cerebral. “Estuvimos las 24 horas mientras él estaba ahí como con muerte cerebral, sin ninguna chance de sanar”, relató.
El caso tuvo además una amplia repercusión en Temuco, ya que Mario estudiaba Periodismo y acababa de comenzar a trabajar en un medio local.
“Había salido de la universidad y llevaba dos o tres meses. La gente ya lo conocía un poquito y después pasó esto y apareció en todos los diarios. Fue noticia nacional”, recordó el comediante.
El asesinato del hermano de Diego Urrutia
La tragedia ocurrió el 1 de mayo de 2010 en dependencias de la Universidad de La Frontera (UFRO), donde Mario, estudiante de quinto año de Periodismo, se vio involucrado en una riña con otro universitario.
Según los antecedentes de la investigación, recibió reiterados golpes de puño y pies, principalmente en la cabeza, y falleció horas después producto de la gravedad de sus lesiones.
El caso llegó a juicio oral en 2011 y el acusado fue finalmente condenado por homicidio simple a cuatro años de presidio, con el beneficio de libertad vigilada, por lo que no cumplió la pena en prisión.
“Fue por una discusión de la noche anterior, después como para conversar las cosas, no se conversó”, reflexionó Urrutia sobre una tragedia familiar que lo marcó desde su adolescencia.