Las recientes fugas dejan en evidencia uno de los momentos más críticos en décadas para las cárceles chilenas. Sobrepoblación, crimen organizado, y una institucionalidad desbordada. Para enfrentar esa crisis, el Gobierno impulsa una reforma para convertir a Gendarmería en una fuerza de orden y seguridad más militarizada y dependiente del Ministerio de Seguridad Pública. Pero el proyecto desató un conflicto profundo: Mientras la clase política lo considera urgente, las asociaciones de funcionarios lo ven como una amenaza y advierten renuncias masivas. La crisis penitenciaria en el reportaje de Alejandra González.