Auditoría interna del Estado, migración irregular, cable chino y acuerdo con Estados Unidos por tierras raras. En su primera entrevista con Chilevisión como mandatario, Kast adelantó los desafíos de sus primeros meses de gestión.
En su primer día como presidente de la República, José Antonio Kast concedió su primera entrevista a CHV Noticias y, en conversación con la periodista Macarena Pizarro, abordó los desafíos y prioridades que enfrentará durante su gestión.
Desde el Palacio de La Moneda, el mandatario aseguró que utilizará su capacidad de indulto en "personas que defendieron la patria", en alusión a los carabineros que cumplen pena tras ser condenados por delitos durante el estallido social.
—En el cambio de mando llamó la atención un momento en que usted se desvió para saludar especialmente a Fabiola Campillai. Hace un año usted visitó en la cárcel al ex capitán de Carabineros Partricio Maturana, condenado por este caso, y usted se comprometió a estudiar los antecedentes para otorgar un indulto. ¿Le va a otorgar el indulto a él y a otros uniformados condenados luego del estallido?
—Vamos a evaluar.
—Pero tuvo un año desde que lo prometió y prometió estudiar los antecedentes, ¿los estudió?
—Hoy recién estamos asumiendo el mando. También me detuve a dar las gracias hoy en la acción de gracias en la Catedral al director de Gendarmería, porque ahora tenemos que analizar todas las situaciones. Y lo que sí he dicho es que Chile vivió una crisis de violencia extrema.
—Usted dijo que el presidente debe corregir cuando la justicia ha sido reemplazada por el sesgo y la ideología. ¿Sigue pensando que la justicia falló con sesgo e ideología?
—Lo vamos a hacer. Vamos a revisar acuciosamente porque la facultad de indulto hoy existe. También he señalado que la facultad de indulto, acogiendo también algunos llamados, quizás no corresponde que lo vea una sola persona y que sea una comisión, pero en algunos casos de esa violencia extrema sí voy a utilizar la facultad del indulto a las personas que defendieron la patria.

El Presidente también explicó el objetivo de la auditoría interna al Estado que anunció días atrás. Siguiendo esa línea, dio nuevas luces de la política migratoria que seguirá durante su mandato.
—Usted ayer firmó un instructivo para comenzar la auditoría interna del Estado y en su discurso dijo que han recibido el país en peores condiciones de las que podían imaginar. ¿A qué se refería? ¿Cuál es el diagnóstico que ha podido hacer? ¿Con qué se encontraron?
—Yo lo dije, nada peor que un mal diagnóstico, porque si uno diagnostica mal, las recetas que aplica van a ser las equivocadas. Tenemos un tema de deuda importante, un tema de estancamiento económico, un tema de desempleo, un tema evidente de crimen organizado, de narcotráfico, inmigración ilegal y todo eso es parte de lo que nosotros hemos pedido al Ministerio de Hacienda y a otros agentes fiscalizadores, que sea una auditoría en todo sentido para hablar con la verdad.
Y también lo dije, no es una excusa, no es decir, "mire, no hemos podido avanzar porque esta es la situación". No, esta es la realidad y en base a esto tenemos que trabajar y por eso el compromiso es compartido. La ciudadanía que hoy día, por ejemplo, evade el pago de un pasaje, le pedimos, "pague su pasaje". Sabemos que a lo mejor no es el mejor servicio o el servicio que usted espera, pero tengamos conciencia de que hay personas aún más humildes que necesitan su aporte.
Si alguien va a destruir un bien público público, que no lo haga. Porque nos cuesta repararlo cuando alguien rompe un semáforo y he estado con muchos alcaldes que sufren el vandalismo de bienes públicos. Bueno, eso nos cuesta. Entonces, entre todos colaboremos.
—Dentro de sus primeros anuncios está el reforzar la frontera, incluso físicamente. Eso es para disuadir a las personas que de ahora en adelante pudieran querer entrar de manera ilegal al país. Pero sabemos que hay cerca de 300 mil migrantes irregulares en el país. Durante la campaña puso un plazo, una cuenta regresiva incluso. ¿Qué cambia para ellos de ahora en adelante? ¿Cómo se materializa esa cuenta regresiva?
—También va en la línea de la auditoría. Cómo estamos haciendo nosotros nuestro trabajo en todo lo que dice relación con la inmigración. Cuando la primera señal es decir 'no entra nadie más y vamos a fiscalizar y controlar'. Vamos a ir uno a uno cuando se vayan dando las oportunidades de ir controlando a las personas. Ustedes no se imaginen que vamos a entrar a un lugar con la fuerza, no.
—¿Y qué va a pasar con las personas que controlen y estén irregulares? ¿Los va a expulsar?
—Dentro de la auditoría hay muchas expulsiones decretadas que no se han concretado. También hemos solicitado información concreta de personas que ya tienen decreto de expulsión y que no se han dado. Hay situaciones que han cambiado. La realidad de Venezuela hoy es distinta.
Todos estos viajes internacionales, que algunos dicen 'por qué viaja', bueno, se concretan en un cambio de mando donde vienen muchos mandatarios, muchas delegaciones internacionales, con las cuales hemos ido avanzando porque es un problema común. La migración forzada que se dio en Venezuela de casi 7 millones de venezolanos, forzados a migrar... y hoy estuve con María Corina Machado, a quien se le hizo un reconocimiento en la Cátedra Sebastián Piñera, ella lo dice, separaron a las familias, esto es mucho más grave de lo que ustedes imaginan.

—Presidente, días antes del traspaso de mando usted tuvo un impasse con el expresidente Gabriel Boric a propósito del cable chino que interrumpió las conversaciones previas al cambio de mando. Yendo al fondo del asunto, ¿qué va a pasar con el cable chino?
De nuevo. La auditoría tiene que demostrar que todo se hizo por la vía correcta, que no hubieron reuniones previas, que no hubo intereses. Es que influye mucho de cómo se hacen las cosas. Yo le pregunto a cualquier persona que haya solicitado una concesión, si en 60 días, 90 días lo otorgan un permiso. Preguntaría a cualquier ciudadano que pide alguna solicitud para telecomunicaciones si hay tal fluidez y rapidez. Le pediría al gobierno, también a los exfuncionarios de gobierno que digan cuándo se enteraron de las situaciones críticas, ¿por qué no evaluaron lo que había sucedido con el cable Hummboldt? Si esta situación ya la vivimos.
—Pero si le molesta a Estados Unidos, ¿usted va a insistir en el cable o está dispuesto a desistir y descartarlo?
—Yo estoy dispuesto a que Chile avance y hoy día el mayor avance que vamos a tener es que se termine el cable Hummboldt. Quizás no estaríamos en esta discusión si es que el gobierno con la misma celeridad hubiese acelerado el cable Hummboldt, que se está construyendo y hay un acuerdo, por ejemplo, con Paraguay. Hablé con el presidente Santiago Peña sobre la importancia de conectar, no solamente de manera territorial, sino que digitalmente a Paraguay. Hablé también el tema con el presidente Bolivia, con el presidente Argentina, por donde todos estos viajes es un conjunto de cómo conectar y poner a Chile en el mundo sin generar estas tensiones, en las cuales nosotros no tenemos por qué estar.
Nosotros tenemos buenas relaciones comerciales con China. De hecho, vino el ministro de la vivienda de China. Tuvo la posibilidad de hablar en este almuerzo. Él y también el representante de Estados Unidos, el señor (Christopher) Landau.

—Sabemos que ideológicamente usted tiene una afinidad política más cercana a Estados Unidos que con China, pero China es nuestro principal socio comercial. Hay preocupación en sectores económicos respecto a que su relación o cercanía con Estados Unidos pueda afectar los negocios de Chile.
—Se lo planteamos al ministro chino que vino, al embajador. La confianza es tal de que no vamos a perder relaciones comerciales, que queremos aumentar nuestra producción de cobre, aumentar nuestra producción de madera, de salmones, de frutas. ¿A quién le vendemos? Si nosotros vamos a invertir esa cantidad de recursos, si vamos a invitar a inversionistas a invertir... ¿para que le vendan a quién?. Claramente a países del Asia.
También le planteé al ministro chino que nos colaborara para abrir los mercados de India. De las cosas buenas que hizo el presidente Boric fue ir a India. ¿Y siguiendo la línea de quién? Del presidente Eduardo Frei, que abrió ese comercio nuevo enorme para Chile. Yo, de nuevo, miro con esperanza el futuro.
—Usted firmó hoy día un acuerdo con Estados Unidos. Ese acuerdo habla de consultar a Estados Unidos inversiones en materias de minerales críticos y de tierras raras. ¿Nos obliga a tener la autorización de Estados Unidos para inversiones en esas materias?
—No es un acuerdo, porque un acuerdo lo tendría que firmar pasando por el parlamento, por toda la institucionalidad. Esto fue decirle, "queremos estudiar cómo nosotros podemos potenciar la inversión en minería y hagamos intercambio de conocimientos", porque ellos tienen mucho conocimiento. Chile tiene una potencialidad reconocida en toda Latinoamérica. Todos los países latinoamericanos dicen, "¿por qué no nos colabora en nuestra legislación minera?".
Tienen los conocimientos y en este caso es algo nuevo para nuestra nación y es algo que puede generar mucho empleo. La mayor urgencia social hoy día después de el tema de la seguridad de la salud, es la aspiración a un trabajo digno. Hoy día más de 1 millón de compatriotas no tienen trabajo.