Adiós a las coordenadas: El nuevo requisito obligatorio de la CMF para hacer transferencias desde julio
El estándar de seguridad cambiará en julio y la forma de transferir desde un celular no volverá a ser la misma. Revisa el nuevo requisito de la CMF que acaba con las claves tradicionales.
A partir del 1 de julio de 2026, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) cambiará para siempre la forma en que los chilenos mueven su dinero por internet y aplicaciones bancarias.
Desde ese día iniciará la fase más estricta de la Autenticación Reforzada de Clientes (ARC), una normativa que busca poner freno a los fraudes digitales, pero que obligará a los usuarios a adoptar nuevas tecnologías de validación.
Ya no bastará con una clave simple o la tradicional tarjeta de coordenadas, ya que la nueva norma exige que cada transacción crítica sea validada por al menos dos factores independientes.
Así se validarán las transferencias bancarias
Lo anterior se traduce en el uso de la biometría como eje central de verificación. Los bancos y emisores de tarjetas deberán exigir elementos que el usuario conoce, como por ejemplo:
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Algo que el usuario conoce: PIN o contraseña.
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Algo que el usuario posee: un dispositivo token, un mensaje con código de un solo uso (OTP), la tarjeta de pago o un celular.
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Algo que el usuario es -inherente-: Huella dactilar, reconocimiento facial o de voz.
El adiós definitivo a la tarjeta de coordenadas
Aunque algunos bancos ya habían iniciado la transición, la norma de la CMF pone fecha definitiva al retiro de los plásticos con números.
Entidades como BancoEstado, Santander y Banco de Chile ya están migrando a sus clientes hacia aplicaciones de “Segunda Clave” o validación por rostro (BE Face, Mi Pass, etc.).
Pero mucha atención con esto, ya que si tu banco aún te permite usar la tarjeta, es muy probable que en los próximos días recibas una notificación para enrolar tu biometría. Sin este paso, tus transferencias podrían quedar limitadas o bloqueadas a partir de julio.