EXCLUSIVO | Carabinero es investigado por hurto agravado tras muerte de joven en Santiago
El caso derivó en una querella busca esclarecer qué ocurrió con un dinero que permanecía junto cartas dejadas por la víctima y que desaparecieron tras el procedimiento de Carabineros. Desde la institución indicaron a CHV Noticias que el funcionario sigue activo, pero fue removido de su unidad mientras avanza la investigación.
Sobre una mesa del departamento quedaron varias cartas y, junto a ellas, un fajo de billetes. Minutos después del procedimiento policial realizado tras la muerte de una joven en Santiago Centro, el dinero ya no estaba.
Esa secuencia es el eje de una querella por hurto agravado presentada contra un carabinero de la 4ª Comisaría de Santiago. La acción judicial sostiene que una suma de $200 mil desaparecieron mientras el funcionario realizaba las primeras diligencias al interior del inmueble.
El caso adquirió una nueva dimensión cuando, poco después del primer procedimiento, otros carabineros regresaron al departamento para revisarlo nuevamente.
Según la querella presentada por la administradora del edificio, de iniciales M.R., ese segundo ingreso se produjo luego de que un compañero de turno y de servicio del funcionario denunciara lo ocurrido.
Desde Carabineros aseguraron a CHV Noticias que el funcionario investigado fue removido de la unidad. Sin embargo, la querellante expresa preocupación por seguir como funcionario activo y futuros procedimientos: “Yo no voy a dejar entrar a mi edificio a un ladrón“.
El dinero quedó sobre la mesa
La mañana del 18 de mayo, personal de Bomberos y Carabineros llegó hasta un edificio de calle Lord Cochrane tras la muerte de una joven que residía en uno de los departamentos de la torre. De acuerdo con la querella, la instrucción de la Fiscalía era “asegurar el sitio del suceso” y realizar las primeras diligencias.
Tras el arribo, M.R. acompañó al cabo encargado del procedimiento hasta el interior del departamento. Allí, según la querella, encontró varias cartas sobre la mesa del living y, junto a ellas, un “manojo con $200 mil pesos”.
La querella sostiene que el funcionario advirtió la presencia de los billetes y, “sin hacer comentarios“, procedió a ocultarlos “poniendo una carpeta encima de ellos“.
Las fotografías que acompañan la querella
Imágenes a las que accedió CHV Noticias muestran una mesa blanca con objetos que dejó la joven en su departamento. Sobre él se observan artículos personales, cartas, una carpeta blanca, una peineta, entre otros.
En una de las fotografías, la carpeta cubre por completo el sector donde, según la administradora, se encontraba el dinero en efectivo. La querella sostiene que esa fue la forma en que el funcionario ocultó momentáneamente los billetes durante la inspección.
Las imágenes forman parte de los antecedentes recopilados por CHV Noticias y coinciden con la secuencia descrita en la querella respecto de la ubicación del dinero antes de su desaparición.
El segundo ingreso al departamento
Pocos minutos después del primer procedimiento, funcionarios de la SIP de la misma comisaría solicitaron ingresar nuevamente al departamento.
La administradora volvió a acompañarlos. Según la querella, decidió hacerlo luego de quedar “en alta sospecha por la actitud del funcionario policial“.
Fue entonces cuando, de acuerdo con el escrito, logró “constatar que el dinero no estaba en el lugar que debería haber permanecido”.
Una denuncia surgida dentro de la misma comisaría
Horas después, la administradora fue citada por la mayor de la 4ª Comisaría de Santiago para relatar nuevamente lo ocurrido durante el procedimiento.
Fue en esa conversación cuando, según la querella, la oficial le informó que existía un procedimiento de Asuntos Internos y que “existía una denuncia por parte de su compañero de turno y de servicio“.
A partir de ese momento, el caso pasó a ser conocido también por Asuntos Internos de Carabineros, mientras la Fiscalía comenzó a reunir antecedentes sobre la desaparición del dinero.
La respuesta de Carabineros
Consultados por CHV Noticias, desde Carabineros confirmaron que, paralelamente a la investigación penal, la institución inició un procedimiento administrativo para esclarecer los hechos denunciados.
En ese contexto, precisaron que el cabo investigado continúa en servicio activo, aunque fue apartado de la unidad donde desempeñaba funciones mientras avanzan las indagatorias.
“Sin perjuicio de la presunción de inocencia que ampara a toda persona, se adoptó la medida administrativa de remover al funcionario involucrado de la unidad en la que se desempeñaba, mientras se desarrollan las investigaciones correspondientes”, señaló la institución.
Carabineros también enfatizó que la investigación del Ministerio Público aún no ha sido formalizada y que, hasta ahora, el efectivo no enfrenta medidas cautelares. En esa línea, indicaron que “la causa penal se mantiene actualmente en etapa investigativa, desformalizada y sin que el Ministerio Público haya solicitado o decretado medidas cautelares respecto del funcionario investigado”.
Ante la decisión, la querellante aseguró a CHV Noticias temer por posibles represalias o “intenciones de venganza” por parte del uniformado. Si bien señala que a la fecha no ha ocurrido nada, asegura no estar tranquila ante un futuro procedimiento.
“Siempre he tenido buena relación con ellos (4° comisaría), pero me siento traicionada porque le roban a una persona fallecida“, declara.
La determinación de mantener al funcionario en servicio, aunque trasladado de unidad, contrasta con una medida disciplinaria adoptada por Carabineros hace solo unas jornadas, cuando desvinculó a un funcionario por “faltar a los códigos de ética” tras tomar una bolsa de suflé en el caso de la encerrona que terminó con la muerte de Alejandro, un niño de 12 años.
La investigación continúa
La querella fue presentada contra el cabo J.M.B.P. y contra quienes resulten responsables como autores, cómplices o encubridores del delito de hurto agravado.
Entre las diligencias solicitadas al Ministerio Público figuran la revisión de cámaras de seguridad del edificio, la toma de declaraciones a los funcionarios que participaron del procedimiento y otras pericias destinadas a establecer qué ocurrió con los $200 mil que, según la querella, desaparecieron al interior del departamento.