En las últimas jornadas han sido miles las personas y vehículos que llegan con ayuda a la región del Biobío para colaborar con quienes perdieron sus viviendas en los incendios forestales. Sin embargo, la falta de coordinación y logística en algunos casos ha generado tacos kilométricos y un colapso en los puntos de acceso, razón por la cual las autoridades locales han solicitado un toque de queda diurno.