“Nunca la olvidaré”: Sobreviviente del Holocausto recuerda a chilena que lo salvó de morir en Segunda Guerra Mundial
El testimonio del francés Etienne Verlet emocionó al honrar a María Errázuriz , mujer que lo ayudó durante su infancia. “Fui parte de esos numerosos niños escondidos por gente trabajadora y generosa”, reveló.
Un niño francés se salvó de ser enviado a campos de concentración por los nazis en la Segunda Guerra Mundial gracias a una chilena que lo ayudó cuando era voluntaria en un hospital de París.
Decadas más tardes, el adulto mayor emocionó con el relato de su infancia al honrar a María Edwards McClure.
El testimonio de Etienne Verlet refleja el impacto que tuvieron las bondadosas acciones de la mujer en esa época. En su rol como asistente social logró salvar a decenas de niños judíos.
El relato del sobreviviente a los nazis salvado por chilena
Etienne Verlet, judío francés, buscó a los descendientes de la chilena conocida como María Errázuriz, para contar su historia: “Yo tenía 3 años y medio o 4, fui parte de esos numerosos niños escondidos por gente trabajadora y generosa”.
“Nunca olvidaré realmente a madame Errázuriz. Pienso que es una heroína. Esto lo hizo por nosotros, es inexplicable. Es hacer de padre de otros niños, algo muy peligroso en aquel momento”, agregó.
Marcel Frydman, otro sobreviviente, comentó: “Fuimos conducidos con mi hermana al hospital (…) Nos llevaban ropa y dinero si era necesario. María se ocupaba de niños que podían ser adoptados“.
La historia de María Errázuriz, chilena que salvó a niños de los nazis
La bisnieta de Edwards, María Angélica Puga reveló a CHV Noticias que “ella nunca quiso que los niños supieran (su identidad), para que no tuvieran una ‘deuda’ con ella”.
María Errázuriz los escondía bajo su vestimenta o los sacaba del recinto en operativos clandestinos. Incluso utilizaba accesos menos vigilados como la morgue.
A los nazis les decía que los niños habían muerto. Les conseguía certificados de defunción y los trasladaban a orfelinatos en casas de campo. Además pagaba la mantención de los niños y las familias que los adoptaban.