Isabel ayudó a su hija con la violencia intrafamiliar – Parte 2
Isabel fue una mujer que luchó contra la violencia intrafamiliar y que ahora deberá luchar con su hija por alejar la violencia de su relación de pareja.
Isabel es una madre que ha pasó por hecho de violencia intrafamiliar en el pasado con Camilo su esposo. Su hijo Samuel, tiene daño neurológico, no se vale por sí mismo y Mari, su hija, está en el proceso de encontrar un trabajo como enfermera.
Mari tiene pareja, Hugo es un joven obstinado y machista. Isabel se da cuenta de eso, pero siempre le ha ocultado el pasado a su hija contándole que su padre era un hombre de los más buenos que existen. Muy distante de la realidad y lo que vivió. Camilo no murió y no era un hombre golpeador y machista al punto de no querer a sus hijos.
Mari comenzó a trabajar y Hugo no está contento, para él la mujer debe obedecer al hombre y hacer lo que diga. Si bien su carrera tiene sus primeros sobresaltos, Hugo quiere que deje de trabajar. Sin embrago Mari quiere seguir trabajando en tener una buena relación con el tacaño doctor Romero que le asignaron. No va a renunciar.
Hugo desata su violencia contra Mari. La golpea y la amenaza. Isabel prendió las alertas y supo de la agresión, hizo lo posible para que su hija no pasara por lo mismo que ella pasó.
Luego de muchos años de ausencia, Camilo volvió a visitar a Isabel. Dice que ha cambiado y quiere ayudar de alguna forma a sus hijos. Isabel tiene razonables dudas, el pasado lo condena.
El doctor Romero recibió la visita de Isabel y Camilo. Salieron de urgencia a la clínica porque Samuel sufrió un problema de salud. Camilo siempre se ha sentido culpable de lo que pasó con su matrimonio y sus hijos.
Isabel le contaría todo a Mari. Pero ella se adelantó y en la clínica todo se reveló pero la hija sintió que le habían mentido. Isabel trató de que sus hijos no odiaran a su padre por cómo era y les dijo que había muerto. Camilo, tiene un cáncer terminal y quería recuperar a sus hijos.
Camilo trató de redimir sus actos del pasado defendiendo a su hija de Hugo, el maltratador que era una imagen similar a lo que él era. El cáncer hizo lo suyo con él. Isabel lo ayudó en los últimos momentos y lo perdonó.