La calidad de vida de más 43 mil personas depende hoy de la Ley Ricarte Soto. Hablamos de una norma creada para que enfermarse no implique la ruina económica, pero que hoy enfrenta su propio diagnóstico: falta de recursos. Desde hace 6 años que no se incorporan nuevos tratamientos ni enfermedades y el fondo que la sostiene, se agotó. El reportaje es de Soledad Rodríguez.