Todo comenzó la mañana del 1 de enero, cuando un comerciante de nacionalidad colombiana golpeó al conserje del edificio que le impidió ingresar al recinto con un carro de supermercado. El ciudadano que arrienda una pieza en el departamento ubicado en Tenderini atacó con una botella al trabajador, quien respondió amenzándolo con otro objeto contundente.