Esta semana, China anunció la ejecución de 11 miembros del clan familiar Ming, condenados por homicidio, detención ilegal, fraude y gestión de casas de juegos. De acuerdo a medios locales, las operaciones fraudulentas hechas por la agrupación —que operó principalmente entre 2015 y 2023 en la ciudad de Laukkaing— generaron más de 10.000 millones de yuanes, algo así como 1.400 millones de dólares.