El equipo sueco iba encabezando la carrera de relevos cuando la deportista Ebba Andersson sufrió una desafortunada caída, acción que le terminó costando el oro.
Martes 17 de febrero de 2026 | 12:28
Un admirable ejemplo de trabajo en equipo se vivió en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, luego que la sueca Ebba Andersson sufriera una serie de infortunios en la prueba de relevo femenino de esquí de fondo.
El descenso de la atleta se vio entorpecido cuando se cayó en la nieve, poniendo a prueba el temple del conjunto nórdico que estaba a la espera de su reincorporación a la carrera.
Al inicio del relevo femenino 4 x 7,5 km, el equipo sueco figuraba como el favorito. El primer tramo a cargo de Linn Svahn posicionó al grupo en primer lugar, ilusionando a las atletas con el oro.
Sin embargo, la situación dio un drástico vuelco cuando llegó el turno de Andersson. La joven de 28 años sufrió tres caídas y en la última de ellas perdió el control, dando un giro de 360° que hizo que se desprendiera su esquí derecho.
La deportista avanzó 200 metros con solamente su esquí izquierdo, impulsándose con su pie libre en la nieve, tal como lo hacen los skaters con su patineta.
Sus compañeras observaban con clara frustración. Para cuando Karlsson recibió el relevo Suecia ya estaba en el octavo lugar, pero gracias a su esfuerzo y al de la última relevista escalaron lugares y se quedaron con la medalla de plata.