“He estado 24 veces a punto de morirme”: Hija de Gonzalo Ramírez se sincera sobre su enfermedad y responde a las críticas

La joven de 28 años espera un doble trasplante de páncreas y riñón. Hasta ahora, su padre y su madrastra son compatibles.

Este lunes, Antonia, hija del periodista Gonzalo Ramírez, se sinceró sobre la diabetes tipo 1 que atraviesa y el doble trasplante de páncreas y riñón que espera.

La joven de 28 años habló sobre su forma de enfrentar este proceso y admitió que en el futuro se ve formando su propia familia.

Antonia Ramírez habla de la espera por su doble trasplante

Antonia fue diagnosticada con diabetes tipo 1 a los 9 años, el año pasado fue diagnosticada con falla renal tras ser asintomática y hoy está en lista de espera para un doble trasplante de riñón y páncreas.

“Me quitó autonomía”, admitió la joven en conversación con LUN, donde además agregó que su diabetóloga “me dijo que estaba en la penúltima fase de la falla renal antes de que me mandara a dializar”.

Asimismo, Ramírez reflexionó: “A mí nadie me entiende porque me dicen: ‘Te estás muriendo y te ríes’; pero la verdad es que tengo dos opciones: o estar así de mal y llorar o estar así de mal y reírme, que esto sea menos doloroso para mí”.

Actualmente, Antonia vive con su padre, quien es compatible para donar su riñón y quiere hacerlo. También está su madrastra.

Pero el camino no ha sido fácil: “Me miro al espejo y veo a esta cabra de 28 años, pero me siento como si fuera una vieja y me frustro”.

El escenario ideal para Antonia es mantener sus riñones hasta que se pueda hacer el doble trasplante con el páncreas, sin caer en diálisis; si no, uno de sus familiares tendrá que donar un riñón antes.

Por el momento, a Ramírez no se le ha informado que esté dentro de los 5 primeros lugares en la lista de espera para optar a un donante de páncreas.

Tras todo lo que le ha tocado vivir, Antonia reflexionó: “Yo creo que no es algo superable, yo creo que la palabra clave es aceptarlo, porque no depende de mí”.

“Al rato entiendo que en algún momento va a ser mejor, pero necesito vivir esa pena y esa rabia un rato. Ahí está lo de aceptarlo. Uno no saca nada con pelear con algo sobre lo que no tiene control”, comentó la joven.

Por otro lado, Antonia expuso su creencia de que las personas se están distanciando de la muerte: “Quizás mañana mi familia se puede enfermar o quizás salgo y me atropellan, la vida es así. Yo visualizo esto porque he estado 24 veces a punto de morirme, con eso ves la vida desde otra vereda”.

Ramírez admitió que no teme morir, ni tampoco ser trasplantada: “Lo que más me complica es que mis familiares sufran, porque los papás no están preparados para perder un hijo”, señaló.

Finalmente, la joven comentó que tiene metas a largo plazo, como seguir realizándose como profesional, servir de testimonio para quienes atraviesan situaciones de salud similares e incluso formar su propia familia.

“Estoy en el proyecto de escribir un libro, porque yo creo que falta que la gente diga las cosas como son y no romanticemos estas enfermedades crónicas que son como cuando se te muere alguien”, cerró.