Álvaro Pincheira Epul fue condenado a 10 años de cárcel, luego de lanzar un fuego artificial en una protesta a una activista y defensora de los Derechos Humanos, Denisse Cortés. Tras una larga investigación y mediante la revisión de cámaras de seguridad, se logró identificar, pero además probar su participación como inédito autor de un homicidio provocado por un elemento pirotécnico en Chile.