Casas isla: El drama de vivir entre grandes edificios tras negarse a vender sus viviendas
Hace 14 años conocimos las historias de Roberto y Bernarda, quienes no quisieron dejar sus hogares pese a las insistentes ofertas de las inmobiliarias para comprar su terreno. Pero hoy relatan cómo ha cambiado la convivencia y los efectos que estas construcciones han tenido en su diario vivir.
En este reportaje veremos cómo el aumento de edificios ha cambiado la fisionomía de muchos barrios residenciales y, pese a esto, algunos dueños no quisieron irse de sus casas, quedaron atrapados en medio de estas construcciones y nunca más pudieron vender. ¿Cómo es pasar años viviendo en una casa isla? Roberto Peña, quien vive en Macul y hace 14 años nos mostró cómo las construcciones arruinaban su calidad de vida, contó su experiencia. Ahora, en el 2023, tiene un presente similar pero con otros edificios emplazados por detrás de su vivienda, dejándolo casi aislado. El sol apenas entra por las mañanas y tiene muchos más vecinos que antes, sin embargo, los 1.070 metros cuadrados de su terreno le quedan grande, por lo que en enero puso la casa en venta. “Me han ofrecido valores, pero me han castigado demasiado (…) Lo que me han ofrecido, no tiene sentido”, contó.