Menos de una semana ha pasado desde que el fuego destruyó miles de viviendas en Lirquén. La zona cero del megaincendio ya acumula 21 fallecidos en las regiones del Biobío y Ñuble, el gobierno anunció las primeras ayudas económicas y las familias comenzaron con la reconstrucción de sus viviendas con la esperanza de volver a levantarse.