María quiso tener una familia feliz pero Ramiro la convirtió en un infierno – Parte 1
María es una asesora del hogar. Conoció a Ramiro por un hecho fortuito y sin duda se transformó en el hombre que le cambió la vida. Compartieron tiempo juntos, se enamoraron y se convirtió en el amor de su vida. Hasta que las cosas comenzaron a cambiar, pero las cosas llegaron demasiado lejos y se transformaron en un infierno.
María es una asesora del hogar. Conoció a Ramiro por un hecho fortuito y sin duda se transformó en el hombre que le cambió la vida. Compartieron tiempo juntos, se enamoraron y se convirtió en el amor de su vida. Hasta que las cosas comenzaron a cambiar, pero las cosas llegaron demasiado lejos y se transformaron en un infierno.
Ramiro es un carpintero que, a base de cariño, se convirtió en una persona muy importante para María. Ella fue madre soltera y tuvo que luchar para salir adelante. Fue el mismo hombre quien la invitó a su casa para que se convirtieran en una familia y todo fue feliz.
Pero vivir solo, independiente y soltero es muy diferente que vivir en familia. Ramiro le pidió que dejara su trabajo para que se dedicara a la casa y los hijos. Ella comenzó a poner sus reglas y todo comenzó a salir de control. “Quiero que tengas mucho cuidado. Uno ve caras y no corazones” dijo la dueña de la casa donde María es asesora del hogar.
Pese a que su jefa le advirtió sobre Ramiro, por conocerlo muy poco. María siguió con la idea de una familia, pensando en su situación y en la de su hijo. Pero al pasar el tiempo el sujeto comenzó a revelar su forma de ser y el pequeño hijo de María será la víctima de su personalidad resentida por una infancia marcada por el dolor y los golpes. Él intentará atentará imponerse por la fuerza llevándolos al sufrimiento “infernal”.