Sofía Walker, conocida artísticamente como Soulfia, no entra a Fiebre de Baile a probar suerte.
Mientras cierra su nuevo álbum, decide abrir otra puerta: La televisión abierta. Y no desde la comodidad del canto, sino desde la incomodidad del baile.
Su mayor miedo no es el público, es no estar a la altura técnica. Su ingreso a Fiebre de Baile coincide estratégicamente con el lanzamiento de su nuevo disco, pero ella lo plantea en otros términos: Revancha.
El verdadero conflicto no es si puede aprender coreografías, es si puede permitirse bajar el personaje.
¿Puede Soulfia soltar la armadura artística y mostrarse vulnerable?
Más que bailar con otros, Soulfia está dispuesta a bailar con sus propias inseguridades, y si logra que el público vea a Sofía detrás del escenario, no solo puede ganar una competencia, puede ganar una nueva conexión.