Rodrigo Goldberg - Chilevisión
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Rodrigo Goldberg

El polaco de corazón azul 💙

Ingeniero, futbolista y comentarista deportivo.

Convencido de querer llegar a la final de “El Discípulo del Chef, el “Polaco” reconoce ser una persona competitiva y muy exigente con lo que se propone.

Confiesa tener poco conocimiento en la cocina, pero considera que la comida sirve para conquistar día a día a su señora. “Me gusta mucho cocinar, soy autodidacta, empecé a cocinar viejo porque a la “Kika” le gusta mucho, me sirve para conquistarla. Me metí a la cocina sabiendo nada, pero creo que la comida une, es una dinámica familiar muy linda”

Un hombre enamorado de su familia y de todo lo que hace. Comenzó su carrera futbolística a los 16 años, pero toda la vida jugó y soñó con el fútbol “Yo creo que el fútbol está en mi ADN, para mí era un camino lógico, yo desde chico siempre supe que iba a ser futbolista, estaba convencidísimo que me iba a dedicar a eso”

Creció jugando a la pelota y gracias al apoyo de su familia, el sueño de ser futbolista pudo concretarse. Fue en 1994 cuando salió campeón con el equipo de sus amores, Universidad de Chile, y logró consolidar su carrera futbolística. “Mi más grande alegría fue salir campeón por mi equipo, era el objetivo de mi vida. Yo nunca había visto a la “U” campeón, a mi hermano una vez yo le dije, la próxima vez que la “U” salga campeón yo voy a estar ahí, y estuve”.

Rodrigo habla de su hermano y su voz rápidamente comienza a temblar. Nos cuenta que su hermano mayor Erwin ha sido siempre su “Ángel guardián”. Murió cuando él tenía 25 años y hoy confiesa que esta pérdida ha sido el dolor más grande de su vida. Cree no poder nunca superarlo, pero, para él no existe día en que no lo recuerde ni lo sienta a su lado, “Yo creo que él siempre está conmigo, probablemente no en forma física, pero sé que nunca me ha dejado solo”

Casado dos veces y con cinco hijos, señala estar en el mejor momento de su vida. El 2015 se casó con su actual señora la “Kika” quién llegó a su vida para poner en su lugar lo que faltaba, el corazón. “La Kika ha sido un pilar fundamental en mi vida, quiere mucho a mis hijos más grandes y es muy preocupada de ellos. Creo que ha sido una gran compañera, llegó a entregarme todo lo que me hacía falta”

Ídolo azul, Ingeniero Civil Industrial, El Polaco en su tiempo libre ama leer y tocar el piano, es cinéfilo y adicto a los desafíos. Luego de haberse retirado del fútbol profesional, empezó a trabajar en la televisión, algo que siempre le gustó, siempre sintió que había una veta en él que podía convertirlo en comentarista del fútbol. Su camino se fue abriendo rápidamente y comenzó a trabajar en la radio y tv. Actualmente cesante, lejos del fútbol, de la televisión y la radio, comenta que haber sido parte de ese mundo, fue maravilloso, y no cierra las puertas a un regreso.

Su entusiasmo por hacer bien todo lo que se presenta en su camino, lo convierte en una persona proactiva e inquieta, es por eso que su poco conocimiento en la cocina no lo asusta, ni mucho menos aminora. “Me encantaría llegar a la final, toda mi vida he sido súper competitivo, yo juego a las bolitas y quiero ganar, si me eliminan, filo… pero voy a hacer lo posible porque me vaya bien y por supuesto, poder ganar”.

Su especialidad en la cocina es el salteado de carne, asados o carne a la olla. Promete sorprender a los chefs con sus platos favoritos y, si algo no sabe hacerlo, asegura intentarlo hasta cocinar el mejor plato de su vida. Por esto asegura y advierte: “Voy a hacer el huevón más estresado de la vida, porque en esas cosas yo no me permito que me vaya mal”.