Este 26 de abril se estrenará Extremos de las Américas, la serie documental que explora cómo la crisis climática está transformando la vida en los territorios más extremos del continente. americano
El proyecto que comenzó a filmarse desde el año 2019 sigue a científicos, comunidades locales y habitantes que conviven a diario con ecosistemas frágiles y cambiantes.
Miguel Soffia, director y productor de We Are South, reveló algunos de los acontecimientos que marcaron el desarrollo de esta serie documental y la importancia de entregar una nueva mirada a este fenómeno.
“La relevancia de esta serie es evidente: estamos viviendo una crisis que ya empezó, pero seguimos actuando como si fuera algo lejano. El cambio climático no es una discusión futura, está pasando ahora, y esta serie muestra justamente eso, cómo comunidades en distintos extremos de las Américas ya están enfrentando consecuencias concretas en su vida diaria“, señaló.
En ese contexto, manifestó que no basta con observar lo que está pasando: “Tenemos que hacernos cargo, porque lo que está en juego no es abstracto, es la forma en que vamos a vivir de aquí en adelante”.
El proyecto también deja en evidencia cómo las especies han tenido que modificar sus rutas, sus hábitos de alimentación o sus formas de desplazarse para sobrevivir en estas nuevas condiciones, demostrando que la naturaleza se adapta más rápido que nosotros.
Considerando lo anterior, Soffia dio espacio a la reflexión: “Esto abre una pregunta incómoda: si la naturaleza logra adaptarse, ¿por qué a nosotros nos cuesta tanto cambiar nuestras propias conductas?”.
“Pudimos compartir con comunidades como los kawésqar y yagán en los fiordos australes, y también con comunidades del Ártico, que tienen un conocimiento profundo de los ritmos del planeta. Son culturas que llevan generaciones observando, entendiendo y adaptándose. Ahí hay una lección concreta sobre cómo enfrentar lo que viene”, comentó.
Luego de siete años filmando el documental, se vivieron experiencias que no los dejaron indiferentes. Tal fue el particular comportamiento del caribú en el hemisferio norte.
“Una de las experiencias más impactantes fue viajar sobre el círculo polar ártico para filmar la migración del caribú. Hay comunidades que han vivido miles de años siguiendo esa manada, pero hoy sus rutas están cambiando”, aseguró.
“Fuimos durante días de verano sin noche, con el sol siempre arriba, y después de una expedición larguísima, no vimos ni un solo caribú. Tuvimos que volver un año después para lograr filmarlos. Eso te muestra lo impredecible que se ha vuelto todo”, recordó.
Siguiendo la ruta en el norte, también recordó una experiencia inolvidable en el río Churchill. “En verano llegan miles de belugas. Poder nadar con ellas fue algo difícil de explicar, son animales muy curiosos, muy presentes. Y al mismo tiempo, teníamos que movernos con guías armados, porque estás en territorio de osos polares. Es una sensación constante de belleza y riesgo“, comentó.
“Y hay detalles que no te esperas. En el Ártico, por ejemplo, en verano casi no hay aves y los mosquitos son los principales polinizadores. Literalmente teníamos que filmar con mallas en la cara porque si no respirabas mosquitos todo el tiempo. Son condiciones extremas, muy ajenas a lo que vivimos en Chile, y que te obligan a entender el territorio desde otro lugar“, reflexionó.