“No vas a perder nada”: El polémico consejo que le dio Martina a Manuel “El Chino” Orellana previo al rescate
El hombre también se refirió a su reacción al subir al helicóptero y confesó: “Yo no podía ponerme a llorar porque era el hombre”.
24.07.2026 / 20:12 Daniela Aste
Este viernes, Manuel “El Chino” Orellana rompió el silencio tras su rescate en el Cajón del Maipo junto a dos educadoras de párvulos.
En ese contexto, el hombre abordó en Hay Que Decirlo por qué tuvo esa reacción que se viralizó al subir al helicóptero y expuso un polémico consejo que le dio Martina previo al rescate.
“No vas a perder nada”
“Las chiquillas me decían: ‘Génesis te está esperando’, Martina me dijo: ‘La flaca te está esperando, amigo; ella te ama, va a estar esperándote, quédate tranquilo (…) No vas a perder nada“, confesó Manuel.
En esa misma línea, aseguró que al momento del reencuentro con Génesis, su pareja “le vi la cara de su pena, de su rabia que tenía contra mí. Me abrazó, me dijo: ‘Ya después vamos a conversar; te mandaste el medio condoro"”.
El rescate y su viralizada reacción
“Ellas me tenían preocupado”, comentó Manuel, sobre sus compañeras de encierro, debido a la posibilidad de que cualquiera de los tres se enfermara mientras estaban en el refugio.
El día en que el GOPE de Carabineros los encuentra, Orellana expuso que “se siente el sonido del helicóptero” y los tres dicen: “Gracias, Señor (Dios), por habernos escuchado, por habernos dado otra oportunidad”.
“De la emoción, yo salgo, le digo al carabinero: ‘Eh, las chiquillas, llévenselas primero”, comentó El Chino, sin embargo, Carabineros le indica que debe abordar el helicóptero.
Sobre el gesto que hizo que se viralizó rápidamente en redes sociales, Manuel confesó: “Me subió la adrenalina, tanto nervio que quedé así como destrozado”.
“Si no me alimentaba yo bien de las preocupaciones que estábamos pasando, yo quería puro salir de ahí con ellas, que era un cargo, una responsabilidad que podía pasar a mayores”, comentó.
Además, Manuel se sinceró y declaró: “Estaba sufriendo psicológicamente, pero yo no lloraba; era frío en mi mente, pero psicológicamente yo estaba sufriendo porque yo echaba de menos a mis seres queridos, echaba de menos a mi familia”.
“Yo no podía ponerme a llorar porque era el hombre”, cerró.