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Candidatura de Bachelet a la Secretaría General de la ONU se diluye tras segunda votación informal del Consejo de Seguridad

La expresidenta chilena cayó de seis a dos apoyos y sumó seis rechazos, mientras la costarricense Rebeca Grynspan perdió el liderato que mantenía desde julio, según reportaron PassBlue y Delfino.cr.

La carrera por la Secretaría General de las Naciones Unidas tuvo un giro significativo este viernes, luego de que el Consejo de Seguridad realizara su segunda votación informal para medir el respaldo a los ocho candidatos que buscan suceder al portugués António Guterres, cuyo mandato concluye el 31 de diciembre, según consignó el medio especializado Security Council Report.

El resultado más llamativo corresponde a Michelle Bachelet, cuya candidatura muestra signos claros de agotamiento. De acuerdo con los datos extraoficiales divulgados por PassBlue y recogidos por el medio costarricense Delfino.cr, la expresidenta chilena cayó de seis a dos respaldos y recibió seis votos en contra y siete sin opinión. Bachelet —nominada en febrero por Brasil, Chile y México, aunque Chile retiró formalmente su respaldo en marzo— llega así a esta segunda ronda en una posición considerablemente debilitada respecto de julio.

Estos resultados se conocen justo cuando hay varias voces que recomiendan a la expresidenta Bachelet evaluar la continuidad de su candidatura. Uno de los que planteó el tema en una entrevista en CNN Chile fue el excanciller Alberto Van Klaveren.

Rebeca Grynspan pierde el liderato

El otro dato relevante de la jornada, también reportado por PassBlue y replicado por Delfino.cr, es la pérdida de liderato de la costarricense Rebeca Grynspan, quien encabezaba la contienda desde la primera votación del 30 de julio con diez apoyos. Esta vez cayó de 10 a siete apoyos y recibió cuatro votos en contra, cediendo el primer lugar a la guyanesa Carolyn Rodrigues Birkett, quien —pese a perder también un apoyo respecto de la ronda anterior— quedó al frente con ocho votos a favor, tres en contra y cuatro sin opinión.

El argentino Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica, igualó a Grynspan en apoyos (siete), pero acumuló más rechazos (seis), según el mismo reporte de Delfino.cr citando a PassBlue. Entre el resto del campo, el ugandés Olara Otunnu registró el mayor repunte, de dos a cinco apoyos, mientras que la ecuatoriana Ivonne A-Baki —quien se sumó a la carrera recién el 17 de agosto tras la nominación de Tonga— debutó sin ningún voto de aliento.

Según explicó Security Council Report, las votaciones informales del Consejo permiten a sus 15 miembros marcar si desean “alentar”, “desalentar” o no opinar sobre cada candidatura, mediante papeletas idénticas que impiden identificar el origen de los votos negativos. Por tratarse de un mecanismo de balotaje secreto, no es posible determinar en esta etapa si el retroceso de Bachelet o de Grynspan responde a la postura de alguno de los cinco miembros con derecho a veto —Estados Unidos, China, Rusia, Francia o Reino Unido—, aunque en rondas posteriores el Consejo puede recurrir a papeletas diferenciadas para transparentar esa información.

Para avanzar en el proceso, una candidatura requiere al menos nueve votos favorables y ningún veto de los miembros permanentes. La recomendación final del Consejo deberá luego ser ratificada por la Asamblea General, integrada por 193 países.