Ossandazo presidencial - Chilevisión
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Ossandazo presidencial

¿determina o no la aptitud para gobernar?, ¿debemos desestimar el mérito para gobernar de un candidato cuyo decir fue confuso o débil? Por otra parte, un candidato preparado para responder, ¿implica necesariamente ser el gobernante más apto para el país?

Lunes 5 de junio de 2017 | 18:17

Qué duda cabe que lo de este domingo fue para José Manuel Ossandón, una noche para el olvido. Es más, si bien en términos comunicacionales, los panelistas parecen ser los autores del auxilio al suicidio político del parlamentario, se abren algunas consideraciones.

En rigor nos preguntamos si este duro golpe a la figura del candidato, es o no determinante para sepultar su expectativa al cargo que pretende. En cuanto al hecho que el electorado espera contundentes señales de preparación para quien aspira a liderar la primera magistratura, podríamos establecer que el día de ayer comenzó la retirada del candidato.

No obstante, a lo anterior podríamos encaminarnos a una conclusión muy distinta haciendo un claro distingo entre el hablar y decir respecto al hacer y concretar, para lo cual nos planteamos la siguiente pregunta: ¿determina o no la aptitud para gobernar?, ¿debemos desestimar el mérito para gobernar de un candidato cuyo decir fue confuso o débil? Por otra parte, un candidato preparado para responder, ¿implica necesariamente ser el gobernante más apto para el país?.

En definitiva, si bien está claro que Ossandón jugó y arriesgó, la realidad nos enseña que si bien un bochornoso traspié de un candidato puede significar el fin de sus pretensiones políticas actuales, no es menos cierto que gobernar viaja mucho más allá del hablar y decir fruto de una entrevista.