Carlos Valencia, productor ejecutivo de Podemos Hablar, se refirió a las claves del éxito del programa que entretiene las noches de viernes.
Con varios años de experiencia y programas que han sido un éxito bajo su producción, Carlos Valencia analiza la formula para el éxito de Podemos Hablar, el regreso de la conversación a la televisión.
Cuando le propusieron comenzar con PH asegura que lo enfrentó de manera optimista porque se trata del mismo equipo de Primer Plano, su antigua producción: “Nosotros comprendimos que había que reinventarse. Con Primer plano lo hicimos año a año. Cada vez era farándula más blanca y en esa búsqueda, llega este proyecto que se trataba de hablar desde la buena onda, la amabilidad y desde lo que quieren contar”.
Debido a eso es que en Chilevisión y desde el equipo cambiaron el chip, trabajando en una nueva fórmula. “De PH todos se van contentos y quieren venir, muy diferente a Primer Plano. Aquí los famosos cuentan cosas que jamás habrían contado en PP. Es un objetivo doblemente cumplido: somos amables, se van contentos y nos cuentan cosas que jamás se han contado”, menciona.
Es así como Podemos Hablar se ha convertido en un imperdible y las confesiones de los viernes por la noche se suelen tomar los medios durante la semana siguiente. Según Valencia, uno de los secretos es que “los invitados se van contentos. Cuando hablamos con ellos y les explicamos el programa, les decimos: Si ustedes se van contentos, esto funcionó“, asegura.
Además, los sueldos no son millonarios como se puede llegar a pensar, “este programa está adecuado a la realidad de la televisión. No son grandes montos y lo que se paga es menor a lo que se pagaba en Primer Plano, pero aún así la gente quiere venir“, confesó Valencia.
Otra de las claves fundamentales de Podemos Hablar es la atmósfera que se crea en el estudio. Los invitados olvidan que están las cámaras y confiesan todo y más. Es ahí donde el animador toma un papel fundamental y por eso Carlos Valencia ni lo dudó: “Trabajar con Julián Elfenbein es maravilloso, nos hemos hecho amigos haciendo Pasapalabra y él era la persona para hacer el programa porque la gente lo conoce confía en él. Saben que no los va a incomodar, no va a insistir sobre un tema doloroso porque es muy respetuoso y es muy querido en el mundo de la televisión“, mencionó.
Sin duda la buena relación del animador con sus invitados toma un papel fundamente para el éxito del programa: “Yo creo que los invitados se olvidan de las cámaras, Julián genera esa confianza y empatía en los invitados. Me acuerdo de Yamila Reyna que ni a su familia le había contado que era adicta a las drogas, situaciones de abuso como el Rumpy o Ximena Rivas cuando reveló que se había hecho un aborto. Él hace que se atrevan a decir cosas y no arrepentirse de haberlas contado“.
“Julián es el antirostro, cero divo. Una palabra y una foto siempre para todo el mundo. Es disciplinado, respetuoso. Aquí el equipo somos todos y el siempre respeta eso. Es súper profesional“, confiesa Valencia con una sonrisa en el rostro.
Pero el productor también se dio el tiempo de comentar sobre episodios polémicos o invitados que le han llamado la atención. Por ejemplo, al ser consultado acerca de la polémica protagonizada por Arturo Longton, Valencia reveló que “Había tenido un excelente programa. Él habla desde las visceras y desde el corazón. Dice lo que piensa, no es políticamente correcto. Es un gran invitado, pero se salió de madre y se fue. Quería volver pero nosotros creíamos que por el bien de la credibilidad del programa tenía que irse“.
La razón de esta decisión se debe a que no es el tipo de programa que el equipo quiere fomentar y consideran que “no nos sirve, esto no es un reality y no queremos generar audiencia a ese costo. Queremos generarla mediante buenas confesiones, historias y revelación de secretos”, aseguró Carlos.
A la hora de hablar sobre los mejores invitados, Valencia se va a la segura y menciona que “Todos tienen su encanto“. Sin embargo, su ranking está formado por Luis Gnecco y el Rumpy, este último pues “me decía: si lo editas, yo voy a decir que lo editaste. Y yo le respondía que el nombre del programa es Podemos Hablar, claro que con respeto y ateniéndose a las consecuencias. Asi de buenas eran sus cuñas“, confirmó.
Gaby Hernández también es una de sus favoritas por su ternura, liviandad y naturalidad que sorprende. De Claudio Borghi le llamó la atención su versatilidad para contar historias muy profundas de sus raíces hasta divertidas anécdotas y a Ximena Rivas la destaca por su forma de emitir opiniones “Le creía 100% a todo lo que le decía“, afirmó.
¿Pero a quiénes le gustaría tener en el set de Podemos Hablar?
Carlos la tiene clara y sus cartas apuestan por siete nombres que según el productor, podrían revelar confesiones que darían mucho que hablar: “Me gustaría tener a la Pampita, a Gonzalo valenzuela, a la Mayte Rodríguez, a Benjamín Vicuña, a Mane Swett, al Presidente Piñera y a Michelle Bachelet“. Sin embargo, por temas de horario, sueldos y prioridades, son escasas las posibilidades que tenerlos en PH… aunque soñar no cuesta nada.