La guinda de la torta fue el Ministro del trabajo, Nicolás Monckeberg, quien al son de su ídolo pop, Zalo Reyes, agasajó a su mujer frente a los invitados, cantándole “Mi prisionera”.
A pesar de un accidentado tiempo en la cocina, Monckeberg presentó a sus invitados un impecable plato de entrada que todos disfrutaron mientas éste relataba sus travesuras de niño pelusón y apatotado con primos y hermanos.
Algunos problemas le surgieron en la cocina a la hora del plato principal, lo que es salvado justo a tiempo, sin embargo, los comensales lo percibieron, pero pudo salir del paso de forma exitosa. Fue ya a esa altura de la noche, donde el ministros comenzó a relatar una de sus más grandes anécdotas que sin duda lo llenaron de amor, ya que gracias a los consejos populares que recibió para terminar con el estigma de ser un chancletero por tener sólo hijas (mujeres), realizó varios de los tips de sabiduría popular que le dieron para tener un hijo hombre, sin que su mujer se enterara y que finalmente los consejos tuvieron resultados, con el nacimiento de su hijo menor.
Sin duda, el relato del ministro causó risa entre los invitados, pero a la vez agradecieron la confianza por esa intimidad y el resultado final de poder recibir a su último y único hijo varón.
Además de esto, Nicolás Monckeberg contó como fue el llamado del presidente para ser nombrado ministro, que emocionado también lo confesó durante la velada.
Mira aquí las declaraciones de Monckeberg en este nuevo capítulo de #LaDivinaComida.