En el nuevo capítulo de La Divina Comida los anfitriones de cada noche fueron Ximena Rivas, Savka Pollak, Nacho Pop y Pascual Fernández.
Una inusual y atractiva mezcla de personajes, que difícilmente se habrían reunido en circunstancias similares, a no ser por la magia de La Divina comida, dan vida a una mesa llena de coincidencias inesperadas, bromas y complicidad.
Es así como Nacho Pop termina sentado, en una íntima conversación en casa Ximena Rivas, descubriendo que tiene varios sucesos de su vida en común; a lo que se suman las experiencias de un encantador y sensible Pascual Fernández, que en su vida habría pensado compartiría profundas confesiones con la otrora reina de belleza Savka Pollak.