Matías Oviedo se suma como participante al nuevo estelar de Chilevisión, Fiebre de Canto. Su gran parecido con Gustavo Cerati no ha pasado desapercibido, una similitud que incluso lo ha llevado a presentarse sobre distintos escenarios rindiendo homenaje al ícono argentino.
La invitación al estelar llega en un intenso momento profesional. Hace pocas semanas terminó las grabaciones de la teleserie El Jardín de Olivia de Mega y actualmente ensaya Close To Me, un musical ambientado en los años 90’ que se estrenará el próximo 6 de agosto en el Teatro Municipal de Las Condes.
Sin nuevos proyectos de teleseries confirmados, reconoce que sumarse a Fiebre de Canto apareció en el momento perfecto.
Paralelamente, continúa recorriendo distintos escenarios con un espectáculo que se ha transformado en uno de sus proyectos más exitosos: Homenaje a Gustavo Cerati.
Aunque la actuación terminó convirtiéndose en su profesión, Matías asegura que la música llegó mucho antes. Desde niño escuchaba rock y durante el colegio tocó bajo y cantó en distintas bandas.
Gran parte de esa pasión nació gracias a su tío Cristian, hermano de su mamá, quien lo introdujo al mundo del rock y lo llevó a inolvidables conciertos durante los años 90’.
Ese interés incluso lo llevó a estudiar dos años de música en el Conservatorio, mientras cursaba Teatro. Sin embargo, compatibilizar ambas carreras fue imposible y tuvo que elegir.
En Fiebre de Canto, Matías quiere demostrar que puede emocionar al público no solo interpretando personajes, sino también cantando con pasión.
Su fuerte está en el rock británico y la música de los años 80’ y 90’, nombres como Morrissey, Soda Stereo o Pink Floyd, forman parte del repertorio con el que más se identifica. Sin embargo, sabe que el programa lo obligará a salir de su zona de confort, como, por ejemplo, las baladas románticas representan uno de sus mayores desafíos.
Y si aparecen ritmos tropicales, también está dispuesto a asumir el reto con humor.