Juan Vera

Tras cumplir el sueño de cubrir un Mundial de Fútbol, Juan Vera, periodista deportivo de Chilevisión, vivió el golpe más duro de su vida: la muerte de su madre, su principal admiradora.

Hoy acepta un nuevo desafío en el nuevo estelar de Fiebre de Canto, donde busca mostrar una faceta desconocida, impulsado por la música que marcó su infancia y por las canciones que llenaban de alegría su hogar.

Mientras millones de personas seguían la cobertura del Mundial de Fútbol 2026 por Chilevisión, había alguien que no se perdía ninguna aparición de Juan Vera. Era su mamá, María Amanda Valdés, quien con orgullo llamaba a familiares y amigos cada vez que veía a su hijo en pantalla.

Pocas semanas después de regresar a Chile, tras vivir uno de los momentos más felices de su vida, perdió a su madre, quien falleció a los 71 años luego de enfrentar durante años una diabetes que se agravó en los últimos meses.

En medio de ese proceso apareció una invitación inesperada: participar en Fiebre de Canto. Juanito, así le dicen sus amigos y colegas, sintió que era una oportunidad que debía aceptar.

Una pasión que nació en casa

Nacido en Barrancas, San Antonio, Juan creció entre relatos deportivos y canciones. Si su padre, relator de fútbol, despertó en él la pasión por las comunicaciones, la música fue un lenguaje compartido por toda la familia.

Pero también recuerda una casa donde siempre se cantaba con alegría y pasión. “Mi mamá inventaba canciones para todo. Yo siento que mi vida siempre ha tenido un soundtrack. No me imagino vivir sin música”.

Ese ambiente lo llevó a enamorarse de las baladas románticas: Cristián Castro, Laura Pausini, Camilo Sesto, Alexandre Pires y, especialmente, Juan Gabriel forman parte de la banda sonora de su vid.

Un año de grandes cambios

En marzo de 2023 llegó al área deportiva de Chilevisión, donde recientemente cumplió uno de sus mayores anhelos profesionales al cubrir un Mundial de Fútbol.

Hoy, además, vive un buen momento en el plano personal. Hace un año y medio mantiene una relación con una periodista deportiva y ambos ya proyectan comenzar la convivencia.

Juan asegura que el apoyo de su pareja, su familia y sus compañeros de trabajo fue clave para aceptar este nuevo reto.

“Quiero ser el Cabo Verde de Fiebre de Canto”

Aunque de niño participó en festivales de la voz, Juan nunca ha estudiado canto. Por eso no entra a Fiebre de Canto pensando en ganar, sino en convertirse en la gran sorpresa de la competencia.

“Quiero ser el Cabo Verde de Fiebre de Canto”, dice entre risas.

La comparación tiene una explicación futbolera: así como una selección que nadie da como favorita puede transformarse en la gran revelación de un Mundial, Juan espera sorprender al público mostrando una faceta poco conocida de su personalidad: cercana, divertida, extrovertida y con mucho sentido del humor.

Porque, más allá de la competencia, Juan siente que esta experiencia representa una nueva oportunidad para cumplir un sueño, rendir homenaje a sus padres y demostrar que nunca es tarde para atreverse a mostrar una versión distinta de uno mismo.

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