Actor, comediante, rostro televisivo y uno de los intérpretes más queridos del país. Fernando José Larraín de Toro, ha construido una carrera de más de tres décadas en teatro, televisión y humor, con recordados papeles en teleseries y programas de entretención.
Aunque para muchos será siempre el inolvidable Tito Larraín de Casados con Hijos, hoy suma un nuevo desafío al incorporarse a Fiebre de Canto, el nuevo estelar de Chilevisión, donde buscará demostrar una faceta que pocos conocen: su pasión por el canto.
Fernando reconoce que la invitación lo tomó por sorpresa. Incluso bromea con que pensó que, después de Fiebre de Baile, ya no quedaban más “fiebres” por hacer. Sin embargo, asegura que este proyecto llegó en el momento indicado
Desde niño la música estuvo presente en su vida. Creció escuchando grupos como The Jackson Five y Earth, Wind & Fire, entre otros, influencias que despertaron su interés por el canto y marcaron su gusto musical.
Más adelante, la actuación ocupó el primer lugar en su carrera, pero nunca dejó completamente de lado esa pasión. Hoy, además de seguir sobre los escenarios, integra la banda Larraín y Los Insistentes, un proyecto que representa un sueño personal.
Además, sigue plasmado sobre las tablas con Fresco Natural después del Postre, el exitoso espectáculo de humor que lleva más de 30 años junto a su hermano, Nicolás Larraín, y su gran amigo, Felipe Izquierdo.
El montaje, que lleva años conquistando al público con su humor e improvisación, se ha convertido en uno de los proyectos más estables y queridos de su carrera, demostrando que la complicidad entre los tres sigue plenamente vigente.
Actualmente, el actor también continúa con la exitosa obra Divorciados, desarrolla un proyecto junto al periodista Pablo Zúñiga y prepara una nueva serie de televisión cuyo nombre, por ahora, mantiene en reserva.
LA HISTORIA QUE COMENZÓ EN UN CORO
Mucho antes de convertirse en actor, Fernando tuvo una importante formación musical. Durante su infancia fue parte del coro dirigido por el destacado maestro Waldo Aránguiz, experiencia que recuerda como una de las más significativas de su vida.
Allí tuvo la oportunidad de cantar en el Teatro Municipal bajo la dirección del reconocido maestro Juan Pablo Izquierdo, participando en importantes obras del repertorio clásico.