Cuando alguien dice Junior Playboy, nadie piensa en silencio, sino que en risa, en frases virales y en energía sin freno.
Durante años fue eso. El personaje que nunca bajaba el volumen, el que entendía la cámara sin haberla estudiado, el que vivía en modo show permanente; pero el Junior de hoy insiste en que no es el mismo.
Hace 14 años debutó en Fiebre de Baile y ahora espera tener su revancha luego de haber sido el cuarto eliminado de esa temporada.
Pero volver al mismo programa no es casualidad, ya que esta competencia es un espejo brutal donde no basta con simpatía ni viralidad. Si de verdad hay un cambio, entonces debe demostrarse sobre la pista.
Junior dice que esta es su última prueba, que viene más profesional, menos impulsivo y quiere que el público vea esa evolución.