El Patrón del Pan volvió a hacer de las suyas y, esta vez, como dueño del canal, decidió incursionar en la farándula. Para lograrlo, secuestró a Don Francisco para convertirlo en el animador de su nuevo programa. Sin embargo, sus trabajadores no cumplieron la misión como esperaba y, en su lugar, llegó Willy Sabor, quien logró quedarse bajo una condición.