Irma Ovalle Oyarzún fue condenada a 20 años de prisión tras contratar a un sicario para asesinar a su esposo Didier Mansilla el año 2012 en Magallanes. Sin embargo, debido a un desliz de la Fiscalía de no solicitar la indignidad de la herencia, la mujer recibirá $200 millones de la pensión del uniformado fallecido.