Una verdadera pesadilla viven los residentes de la población Dávila a causa de un centro de eventos clandestino. Acusan música a alto volumen, consumo de drogas y falta de fiscalización, lo que afecta su calidad de vida y ha generado gran tensión en la comunidad. Fiestas que se extienden por varios días y hasta altas horas de la madrugada, impidiendo el descanso de los adultos mayores.